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A la espera de Isabella

12 abril, 2013

Hacía mucho tiempo que no me sentaba a escribir aquí, más de un año para ser exactos y no es que no haya tenido cosas importantes que compartir, al contrario, lo que pasa es que el ajetreo de mi nueva condición no me ha dado tiempo para expresarlo como quisiera.

Es que estoy en espera de la mayor felicidad de este mundo, que es la dicha de ser madre. Tengo 7 meses de embarazo y disfruto cada segundo de esta etapa con toda la intensidad posible y se me hace tan complicado plasmar tantas emociones y sensaciones maravillosas que realmente no se cómo lo voy a escribir.

Estoy embobecida esperando el momento de tener en mis brazos a esa pequeña criatura, esa extensión de mi vida que llegará a mis días para convertirme en la mujer más feliz del planeta, desde que supe que estaba embarazada vivo preguntándome cómo será a quién se parecerá y deseando abrazarla.

Solo pido que sea una niña sana, muy sana y saludable, vivaracha, fuerte. Yo por mi parte la llenaré de amor y cariño, la educaré con esmero para que sea una persona de bien; se que estará rodeada de mucho amor, que es lo que los niños necesitan para crecer felices, su papá está como loco por conocerla también y qué decir de su abuela y su tío.

Pronto llegará La Isabella nuestras vidas y será eso un regalo maravilloso, qué más podría decirles amigos míos. ¡Soy una mujer completa y feliz!

A la espera de Isabella

12 abril, 2013

Hacía mucho tiempo que no me sentaba a escribir aquí, más de un año para ser exactos y no es que no haya tenido cosas importantes que compartir, al contrario, lo que pasa es que el ajetreo de mi nueva condición no me ha dado tiempo para expresarlo como quisiera.

 Es que  estoy en espera de la mayor felicidad de este mundo, que es la dicha de ser madre. Tengo 7 meses de embarazo y disfruto cada segundo de esta etapa con toda la intensidad posible y se me hace tan complicado plasmar tantas emociones y sensaciones maravillosas que realmente no se cómo lo voy a escribir.

 Estoy embobecida esperando el momento de tener en mis brazos a esa pequeña criatura, esa extensión de mi vida que llegará a mis días para convertirme en la mujer más feliz del planeta, desde que supe que estaba embarazada vivo preguntándome cómo será a quién se parecerá y deseando abrazarla.

 Solo pido que sea una niña sana, muy sana y saludable, vivaracha, fuerte. Yo por mi parte la llenaré de amor y cariño, la educaré con esmero para que sea una persona de bien; se que estará rodeada de mucho amor, que es lo que los niños necesitan para crecer felices, su papá está como loco por conocerla también y qué decir de su abuela y su tío.

 ImagePronto llegará La Isabella  nuestras vidas y será eso un regalo maravilloso, qué más podrís decirles amigos míos. ¡Soy una mujer completa y feliz!

Felicidades para mi mami

27 marzo, 2012

Ella, esa mujer madura, tantas veces sargento y juez imparcial de mis aventuras; tantas otras tierna manta que me arropa. Inmortal luz que ilumina mi sendero.
¡Tan regañona y divertida a la vez! ¡Tan de todos y tan mía, Ella, la mejor del universo, mi madre!

¡La persona más importante de su vida! El viernes próximo es su cumpleaños, mi viejita llega ya a los 55. ¡Es ya toda una señora mi mami! Ya me está tocando ser su bastón, quien le explique los nuevos avances de la tecnología y las cosas modernas que tienen este mundo, ya poco a poco se van invirtiendo los papeles y soy yo la responsable de su tranquilidad.Mamá con sus dos nenes

Y es que mi madre es la heroína de mis cuentos, esa persona firme y tenaz que ante los avatares del destino tuvo que mostrar su mejor sonrisa y hacerle frente al mundo con sus dos hijos a cuestas.

Estas letras van llenas de todo mi amor para ti, mamá, que me enseñas tanto, que siempre has estado allí a mi lado, a ti que sufres conmigo cada pena, que disfrutas cada triunfo con orgullo y amor.

Felicidades mamita y que cumplas muchos muchos más, que estés siempre a mi lado, que tu luz brille con más fuerza cada día. Felicidades mi viejita, mi niña, mi bastón.
¡TE ADORO!

No es uno de mis mejores días pero hay que continuar

19 marzo, 2012

Hoy no es uno de mis mejores días y tal vez ni siquiera debiera escribir estas cosas, lo que pasa es que cuando lo hago siento que de algún modo me libero y descargo un poco las penas que me aquejan

Hoy siento el pecho oprimido y una terrible sensación de pérdida se ha apoderado de mí. Es curioso, generalmente suelo ser una persona divertida y entusiasta, me gusta hacer felices a quienes me rodean y para mí no hay mayor gratificación que disfrutar de las sonrisas de las personas que quiero, sin embargo llevo días melancólica y siento que no me puedo concentrar en nada, mi mente vaga en mis recuerdos repasando una y otra vez cada minuto que pasó. A veces hasta me sorprendo con una expresión seria y de pocos amigos.

Recuerdo hace unos años atrás que pasé por una sensación parecida y solo me reconforta saber que salí de ahí con la frente en alto y caminando firme, con pasos seguros, reconozco que me tomó más de dos años sobreponerme pero lo logré supongo que ahora con la experiencia adquirida podré superarlo en menos tiempo.

Si así no fuera me reconforta saber que tengo al alcance de mi mano a amigos verdaderos que me han ayudado y me ayudan siempre; gente sencilla, sincera que me hablan sin escatimar palabras y con la fortaleza necesaria para hacerme comprender mi error.

Ya lo dije al principio hoy no es un buen día par mí pero necesitaba desahogarme y llenar este vacío que me inunda con un poco de letras y espacios que me hagan compañía y conformen mi ejército para partir a la batalla contra la soledad.

Historias de Taxis

31 octubre, 2011

Era de noche , casi las nueve y la proximidad de la tormenta tropical Rina a  nuestro país dejaba caer su manto húmedo sobre las calles habaneras, mientras yo me apuraba para llegar a casa lo más temprano y seca posible.

Desesperada ante la inercia del chofer de la guagua que me llevaría a mi destino, quien esperaba paciente a que el ómnibus se repletara de personas para partir, decidí sacrificar los últimos 10.00 pesos que tenía en mi cartera y coger un taxi para llegar… y ahí comienza la historia.

En el amplio chevrolet azul, manejado por un agradable muchachito, venía además una chica, muy joven y bonita que casi no paraba de hablar. Ahogada en el alcohol compartía su historia con un perfecto acento camagüeyano.

Ella, de casi 20 años tenía un niño pequeño y llevaba 4 años “luchando” enLa Habana, había venido con la ilusión de comprarse una bicicleta, porque eso en su pueblo era como tener un Audi- decía en un elevado tono de voz, mientras el chofer y yo, únicos pasajeros del vehículo, escuchábamos en silencio- En este tiempo me compré tres bicicletas, pero las mandé para el campo, ahora ya no quiero eso, ahora me compraría un carro.

Entre frases y reproches a sus padres por no aceptar su decisión de “luchar” y darle la espalda; y las críticas a su nuevo marido, un extranjero radicado en Cuba, mucho mayor que ella, que la tenía presa en una jaula de oro, pidió al conductor que parara en algún lugar para comprar un “planchao” para tener fuerzas para seguir.

Luego de un breve silencio, la nostalgia de una frase salida de sus labios, alertó a mis oídos y me puso a pensar…

Ella dijo; casi hablando consigo misma

-¿Saben? ¡Cuando yo vivía en el campo, que no tenía dinero, ni ropas buenas para ir a una discoteca y era muy muy humilde, me reía más, era más alegre, más feliz!

Aquella confesión me impactó y me sentí entonces dichosa de no ir a discotecas caras, ni vestirme a la moda, de no tener mucho dinero, solo el que proviene de mi trabajo, y recordé que muchas veces somos millonarios con muy poco.

¡Ser cubana es un orgullo!

25 julio, 2011

¡Cuánto adoro esta isla que me dio la bienvenida aquel 14 de agosto de 1983! Esta isla del caribe, llena de gente linda y única, porque los cubanos somos irrepetibles. Es un orgullo saber que de aquí vinieron figuras ilustres y universales como José Martí o tan sencillos y especiales como mi vecino, quién tiene como mayor mérito en su historia servir a quien lo necesite.

La valentía, el carácter forjados durante tantos años de lucha ha acompañado a cada nativo desde Hatuey , no hay situación difícil a la que no le demos el frente, como se dice popularmente- le metemos el cuerpo a todo- no hay prejuicios, ni límites para nosotros, no existe diferencia de razas, ni de sexo, ni de clases sociales, porque todos somos uno y estamos conectados por los latidos del corazón de nuestra patria.

En Cuba se vive sencillo, la cotidianidad nos invade y somos felices así, todo lo criticamos, pero no nos gusta que nadie nos critique, compartimos codo a codo con quien viaje a nuestro lado, lo conozcamos o no, hacemos amigos a diario y disfrutamos de la libertad y la tranquilidad de nuestras calles.

Hoy mientras viajaba a mi casa una de esas casualidades reanimó este orgullo en mí. La guagua en la que viajaba, de repente se apagó a mitad de camino y el chofer pidió a los hombres presentes que ayudaran dando un empujoncito al ómnibus y en menos de cinco segundos, todos bajaron a la calle y aunaron fuerzas, empujando hasta que aquella mole de hierro comenzó a andar.

Era gracioso verlos allí, de todas las edades y procedencias sociales, haciendo ese esfuerzo común y entonces pensé: “Estas cosas solo suceden en mi país, Cuba.” ¡Cuba, que linda es Cuba, es un orgullo haber nacido aquí!

Tomar decisiones…¡Qué difícil!

14 julio, 2011

Me asombran las contradicciones de esta vida que nos hace desear cosas y luego cuando finalmente las alcanzamos, nos hace vacilar y temblar de inseguridad ante lo evidente.

Cuando somos niños nos pasamos la vida soñando con ser grandes para poder decidir lo que queremos hacer, cuando y cómo, sin que nadie nos reclame por eso, en la adolescencia, esta crisis se agudiza porque como no somos ni niños ni adultos, y nos creemos que siempre tenemos la razón, por lo que le damos serios dolores de cabeza  nuestros padres que se tienen que armar de valor para enfrentar los criterios de un adolescente rebelde que quiere volar libre sin que le corten sus alas.¿Cuál es el camino a la felicidad?

La situación es difícil y mucho más se vuelve cuando ya pasó esa etapa y finalmente somos libres de decidir, comienza entonces a martillarnos la cabeza esa pregunta que ya jamás se separará de nosotros y por más vueltas que se le dé, la respuesta solo depende de uno mismo ¿Cuál es el camino que debo seguir? ¡Complicada la situación! Pero definitivamente, una de la que no podemos huir y debemos enfrentarla con la madurez que nos caracteriza a cada ser humano.

Aún recuerdo la primera decisión importante que tomé en mi vida, fue cuando me tocó escoger que estudiar al terminar la Secundaria Básica, mis maestros y mi madre impulsando en mí los deseos de hacer exámenes para ingresar a La Lenin o Los Camilitos y por otro lado mis amiguitas querían que estudiara un técnico medio con ellas para seguir juntas ¿y qué creen que escogió la niña?… Pre-universitario en el campo, esa beca para mí era la opción más tentadora, me negué a presentarme a ningún examen de ingreso y no quería tampoco un técnico medio, pues bien así fue como aprendía a asumir las consecuencias de mis decisiones.

Después de aquellas fechas muchas otras cosas importantes han tocado las puertas de mi vida y he tenido que pensar mucho para saber que camino escoger, y aunque no me arrepiento de ninguno de los que he transitado, a  veces me ha costado mucho haber decidido así.

Hoy después de tanta lluvia y tanto sol, me he quedado agazapada en un rincón de mi vida esperando paciente lo que ha de suceder, hoy me falta valor, hoy quiero ser niña otra vez y no tener que tomar ninguna decisión!